
París: Novelas III
De la Belle Époque a los años 1960, París siguió siendo capital cultural, pero con muchos cambios que, con frecuencia, se originaron en ella misma y luego irradiaron al resto del mundo.
Esta novela histórica traza los arcos vitales de Edward Thomas, Siegfried Sassoon, Wilfred Owen e Isaac Rosenberg, todos pacifistas que, por una razón u otra, se sintieron obligados a sumarse al esfuerzo por la supervivencia de la Gran Bretaña. Narrada por un funcionario impedido físicamente de ir a la guerra, la novela va mostrando cómo se cruzaron los destinos de estos cuatro creadores: el caballero inglés, el profesor de idiomas, el depresivo cantor de la campiña y el pintor-poeta judío.
El innombrado narrador, un servidor público, conoce a Sassoon desde la infancia y a lo largo de la novela traba conocimiento con los otros tres, cuyas vidas a su vez se entrecruzan para formar un mosaico de la vida intelectual de la Gran Bretaña de principios del siglo XX. Por primera vez en español, las fascinantes vidas de estos poetas célebres en el mundo de habla inglesa son presentadas a los lectores a partir de una amplia investigación, que incluye traducciones originales de algunos de sus poemas.
Guillermo Máynez GIl (Torreón, 1969) es un escritor mexicano. Escribe novela, cuento, poesía y ensayo. Ha publicado la novela «Los Poetas del Fin del Mundo» y ensayos literarios sobre Apuleyo, Boccaccio, Joyce, Durrell, Melville, Olga Tokarczuk, Edmund Wilson, la literatura de la Primera Guerra Mundial, entre otros.
En 2020 recibió el Premio Nacional de Novela «Élmer Mendoza», de la Universidad Autónoma de Sinaloa, por su novela El Chino Bruckenmeyer, de próxima publicación.

De la Belle Époque a los años 1960, París siguió siendo capital cultural, pero con muchos cambios que, con frecuencia, se originaron en ella misma y luego irradiaron al resto del mundo.

La primera novela en lengua alemana es un paseo frenético, hilarante y brutal por la etapa final de la Guerra de los Treinta Años, primera conflagración general y útima guerra de religión de Europa. El personaje fijó el tipo del hombre común atrapado en el desastre, y tuvo hijos literarios com el Buen Soldado Svejk.

El siglo XIX consolida a París como capital cultural del mundo, ya en un entorno de modernización, con regímenes de monarquía constitucional, república o dictadura. Tanto obras de historia, como novelas, dan cuenta de ese siglo fascinante en una ciudad que atraía gente de todo el mundo y que, con las reformas del Barón Haussmann, pasó de ciudad medieval a moderna urbe.

Tao Yuanming vivió en los siglos IV y V. Intentó ser funcionario público, pero no le gustó y regresó a su aldea, a vivir como labriego. Se convirtió en uno de los más influyentes de los poetas clásicos chinos.

Son muchísimas las novelas que han tenido a París no sólo como escenario, sino como personaje. Aquí una primera muestra, en orden cronológico según la época de la trama.

Un clásico de las letras suizas, que dramatiza el derrumbe de 1714 en Les Diablerets. Una prosa poética perfecta para el lugar, época y sucesos, en una fábula del renacer tras estar sepultado.

El Diablo cristiano no proviene directamente del judaísmo: es una invención posterior. Una de las principales especialistas en historia del cristianismo aborda la biografía de este ser aterrador.

Después del desastre de Trafalgar, Napoleón siente que debe intervenir en España. Mientras la corte se enreda en intrigas estúpidas, el invasor avanza y Gabriel se ve mezclado en los líos de la política.

El año pasado se cumplieron 250 años del nacimiento de esta extraordinaria mujer, inventora del estilo libre indirecto y cronista del cambio de siglo.