Exiliado, marinero, analista de lo humano: Narrativa Breve Completa, de Joseph Conrad.

Estuario en Borneo. www.travelynne.com

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NARRATIVA BREVE COMPLETA. Joseph Conrad. Sexto Piso. México, 2015 (1896-1917). Traducción de Carmen Cáceres, Andrés Barba y Juan Sebastián Cárdenas. 1540 pp.

En el mundo de Conrad hay poco espacio para el ocio contemplativo, para la alegría y la compasión: los personajes que incurren en estas actitudes suelen ser aplastados por la codicia, la ambición, la lujuria o la política; así, sus relatos son historias de heroísmo y mezquindad, altruismo y egoísmo, aventuras y desventuras. Los 29 textos aquí reunidos caen en algunas categorías: relatos de mar (sobre todo en el sureste de Asia); historias más o menos contemporáneas que transcurren en Europa, y en las que con frecuencia aparecen anarquistas y revolucionarios; y cuentos históricos o ambientados en el pasado, por ejemplo en las guerras napoleónicas.

En sus primeros relatos domina el tema colonial-marítimo, con algunas excepciones. El primero, “Los idiotas”, se desarrolla en Bretaña, y cuenta una historia sórdida y trágica en la que tres chicos y una chica, todos hermanos con retraso mental, quedan huérfanos después de que la madre mata al padre y se suicida. Es la muestra más brutal del pesimismo de Conrad.

Joseph Conrad (1857-1924). Wikipedia.

“La laguna” y “Karain: un recuerdo” describen los primeros encuentros de Conrad con los extraños pueblos aborígenes de Malasia y Filipinas. Son historias violentas de amistad, traición, luchas familiares y tribales, superstición, el poder de la sugestión y el impacto de la cultura europea, que se degrada con el contacto y degrada a las otras. Aquí, al igual que en el satírico “Una avanzada del progreso”,  hay ya intimaciones del gran tema que desarrollará en “El corazón de las tinieblas”, esa obra maestra en la que Marlowe busca al elusivo Kurtz, ejemplo del europeo humanista que sucumbe ante los atavismos primordiales de la selva en el río Congo: “No, es imposible; -dice Marlowe – es imposible transmitir la sensación vívida de ninguna etapa de nuestra existencia, aquello que constituye su verdad, se sentido, su esencia sutil y penetrante. Es imposible. Vivimos tal como soñamos… a solas”. ¿Está loco Kurtz o no? “Creo que le había susurrado cosas acerca de sí mismo que él no sabía, cosas de las que no tenía una concepción clara hasta que prestó oídos a esa inmensa soledad. Y el susurro demostró ser irresistible y fascinante. Retumbó con fuerza en su interior porque en el fondo estaba vacío”.

El «Otago», navío del que Conrad fue capitán. Wikipedia.

A esta novela corta precedió otra obra maestra, “Juventud”, también parcialmente autobiográfica y primera aparición de Marlowe, su alter-ego, quien cuenta su primer viaje: “hay viajes que parecen destinados para enseñarnos en qué consiste la vida. Son como un símbolo de la existencia”. Es una añoranza de la juventud, la historia de un viaje desastroso en que el barco explota, se incendia, y hay que llegar a Java en lanchas salvavidas. Igualmente célebre es “El fin de las ataduras” (mala traducción del título, que otras versiones presentan mucho mejor como “Con la soga al cuello”). El capitán Whalley, cerca del retiro y urgido de dinero para su exigente hija, y para colmo casi ciego, es víctima de un cruel complot por parte de su subalterno corrupto.

El río Congo. www.congosafaristours.com

“Amy Foster” tiene otro registro, y es la historia de una campesina compasiva: “la bondad no existe sin una gran dosis de imaginación”. A la costa de Colebrook llega un náufrago eslavo con el que Amy vivirá un enamoramiento obstinado y silencioso, una posesión.

“Falk, un recuerdo” es otro de los mejores, otra historia en el Oriente, en la que el narrador decide ayudar a Falk, un capitán arrogante, silencioso e impopular (en realidad, un tímido cansado de estar solo), a conseguir la mano de una chica alemana. El problema es que Falk tiene un secreto horroroso, cuya verdad la joven tendrá que aceptar y perdonar para poder unirse con él.

“Un anarquista” es otra sátira, sobre un mecánico francés que se enreda en una borrachera con revolucionarios, por lo que termina en la isla-prisión de Cayena, de donde se escapa tras un motín. Es “un corazón ardiente con una voluntad débil”. El tema reaparece en “El delator”, otra sátira, pero en Londres, sobre las contradicciones de esa ideología: “Como es lógico, entre los anarquistas extremos no podía haber jerarquías, ni nada parecido a una ley de orden. La misma idea de anarquía entre los propios anarquistas era también reconfortante, aunque debía entorpecer su eficacia”. Agudo sarcasmo.

Redada contra un club anarquista en Londres, 1894. www.meisterdrucke.us

“La bestia” y “El oficial negro” tratan dos temas centrales de la vida marítima: el primero es un relato casi surrealista sobre un barco asesino, y el segundo una cruel farsa sobre los efectos de la edad avanzada entre los marineros.

“El duelo”, muy famoso, es uno de los pocos cuentos humorísticos de Conrad, en el que dos oficiales de Napoleón, uno bueno y uno malo, desafían la prohibición del Corso y se desafían a un duelo, cuyo misterio excita la curiosidad general. Los dos obstinados oficiales se enfrentan a duelo durante décadas, de manera cómicamente absurda, en una sátira del honor militar que termina en el sur de Francia, cuando uno de ellos le deberá al otro su felicidad.

“Un guiño de la fortuna” es otra pieza patético-cómica en la que un capitán mercante llega a la isla Mauricio por un cargamento de azúcar. Hay una confusión con el proveedor, pues dos hermanos compiten en ese mercado. El primero es un patán y el segundo tiene una hija producto de un romance escandaloso con una amazona de circo. La chica es por demás extraña y ha vivido toda su vida encerrada en un bungalow, por lo que ignora todo. El joven marino se enamora de ella, y su romance fracasado le reportará un gran beneficio.

Fotograma de «The Duellists», película de 1977 dirigida por Ridely Scott. www.rottentomatoes.com

“El príncipe Román” es el retrato de un hombre admirable, bondadoso y valiente que se une a la rebelión polaca contra los zares (¿un eco de lo que pudo haber sido el propio padre de Conrad?). El narrador recuerda su encuentro, de niño, con el misterioso príncipe silencioso (es sordo), y sus impresiones: “La religión de la esperanza eterna tiene mucho de furioso culto a la desilusión, a la muerte, a la derrota”.

El célebre “Freya de las Siete Islas” y “El plantador de Malata” son dos ejemplos de la maestría narrativa de Conrad, dos historias de amor verdadero entre europeos de los archipiélagos orientales. Tragedias en las que la ambición y la lujuria, la indecisión ante dilemas morales y la pura mala suerte, frustran las uniones entre hombres y mujeres decentes, rodeados por la miseria humana y el infortunio.

Isla Mauricio. www.elmundo.es

Hay otros cuentos no mencionados aquí, sobre distintos temas, pero en todos brilla el genio prosístico de este autor tan importante, tan original y tan excéntrico, que escribe desde su profundo y desilusionado conocimiento de las más variadas geografías, sociedades y tipos humanos. La descripción de paisajes exóticos o familiares; el análisis de mentes y almas; la verdad profunda de la naturaleza física y humana, caracteriza a este, uno de los más grandes escritores de la historia.

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