THE COLLECTED POEMS. William Wordsworth. Wordsworth Editions. Ware, Hertfordshire, 1994 (1787-1842). Introducción de Antonia Till. 1082 pp.
La importancia de Wordsworth en la literatura universal es inmensa: es el creador del Romanticismo inglés, un movimiento afín, pero claramente diferenciado del alemán, lengua en la que se fue gestando esta mentalidad. A su vez, el Romanticismo británico – pues también hubo ramas escocesa y galesa – ejerció una profunda influencia, no sólo en la literatura, sino en todo el pensamiento global. Aunque poetas británicos posteriores, por ejemplo Byron, se opusieron a su estilo e incluso lo ridiculizaron, ninguno escapó a su influjo. Este estilo, y sus temas, se alejaban mucho del gótico: no idealiza, y apenas aborda, la Edad Media ni su espiritualidad. Su preocupación central es la valorización de la Naturaleza, no sólo como un conjunto de fenómenos, sino como fuente de enseñanzas, de belleza y de una espiritualidad propia. Es, a la vez, un Romanticismo humanista, que al principio se entusiasmó con la Revolución Francesa pero que, al observar de primera mano su degeneración en el Terror, reculó horrorizado y regresó al conservadurismo common sense del caballero rural. Es, también, una poesía de la memoria y la introspección.

Wordsworth escribió mucho, quizá demasiado: reiteró sus posiciones hasta el cansancio, pero en esa vasta obra se encuentran innumerables riquezas en una gran variedad de formatos: el poema largo autobiográfico (es un poeta del Yo, pero no de su glorificación heroica a la Byron), el poema breve confesional, amoroso o contemplativo, la balada pastoral, el poema narrativo sobre las vidas de la gente sencilla del campo.

Aunque escribía desde adolescente, su realización como poeta llegó en 1798 con la publicación (anónima al principio) de Lyrical Ballads, junto con Coleridge. Según críticos como Harold Bloom, este libro, que incluye “The Rime of the Ancient Mariner”, de Coleridge, y “Tintern Abbey”, de Wordsworth, es la obra de poesía en inglés más importante desde el Renacimiento, pues significó la creación de la poesía moderna, es decir, la poesía del Yo interior. “Tintern Abbey” describe el regreso del poeta a un lugar de la memoria, en el que descubre el principio de reciprocidad entre el individuo y la naturaleza: la contemplación activa de ésta lleva a la iluminación de aquél:
These beauteous forms,
Through a long absence, have not been to me
As is a landscape to a blind man’s eye…
To them I may have owed another gift,
Of aspect more sublime; that blessed mood
In which the burthen of the mystery,
In which the heavy and the weary weight
Of all this unintelligible world,
Is lightened…
While with an eye made quiet by the power
Of harmony, and the deep power of joy,
We see into the life of things.

El proceso de descubrimiento y crecimiento armónico (pero no fácil) del Yo, queda plasmado en poemas fundamentales como “Resolution and Independence” y “Ode: Intimations of Immortality from Recollections of Early Childhood”, así como en “The Prelude”, cuyo subtítulo es revelador: “El crecimiento de la mente de un poeta”. Este, el poema autobiográfico más importante de la historia, describe el proceso educativo que resulta de la observación de la naturaleza, que lleva al equilibrio entre el interior, la mente, y el mundo en el que vive. Es el relato de un viaje vital, tanto exterior (su periplo europeo) como interior, en el que el análisis minucioso de la realidad entre en un círculo virtuoso con la reflexión.

Otros poemas muy influyentes fueron los Lucy Poems, dirigidos a una misteriosa amada fallecida, entre ellos algunos de los más famosos en inglés, como “Strange fits of passion have I known”, “She dwelt among the untrodden ways”, “Three years shew grew in sun and shower” o “A slumber did my spirit seal”. Este último consta de sólo dos estrofas:
A slumber did my spirit seal;
I had no human fears:
She seemed a thing that could not feel
The touch of earthly years.
No motion has she now, no force;
Ahe neither hears nor sees;
Rolled round in earth’s diurnal course,
With rocks, and stones, and trees.

Escribió poemas sobre la infancia, los afectos, la fantasía, los topónimos, muchísimos sonetos con los temas más variados, la independencia y la libertad, memoriales de viajes por Escocia y Europa, en especial Italia (que son, además, grandes retratos históricos y naturalistas), romance como “The Maiden of Egypt”, “The River Duddon”, “The White Doe of Rylstone”, poemas sobre la vejez, e incluso sobre la pena de muerte; epitafios y elegías. Un poeta muy vasto, original, con una obra de registro amplísimo, que se debe disfrutar poco a poco, por mucho tiempo.


2 respuestas
Estas publicaciones me trasladan a otros espacios, lejos de la prisa y del ruido. Gracias!
Justo ahora estoy leyendo a Emily Dickinson. Otra poeta/poetisa inglesa a la que la naturaleza inspira.
Gracias, como siempre