Mejor el vino y la canción, que el poder y la humillación: El Maestro de los Cinco Sauces, de Tao Yuanming.

Provincia de Jiangxi. Expedia.
Tao Yuanming vivió en los siglos IV y V. Intentó ser funcionario público, pero no le gustó y regresó a su aldea, a vivir como labriego. Se convirtió en uno de los más influyentes de los poetas clásicos chinos.

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EL MAESTRO DE LOS CINCO SAUCES. Tao Yuanming. Hiperión. Madrid, 2006 (ss. IV-V). Selección, traducción y notas de Guillermo Dañino. Edición bilingüe. 461 pp.

Tao Yuanming (365-427) fue un poeta que, a pesar de la oscuridad de su vida, tuvo una enorme influencia en la literatura clásica china. Esta excelente antología, editada por el jesuita peruano Dañino, comienza con un esbozo biográfico y un análisis de su estilo y temas. Tao vivió en la turbulenta época de las “Seis Dinastías”, con el norte dominado por los bárbaros y el sur dividido en estados con emperadores débiles, controlados por señores de la guerra. De origen campesino, Tao probó suerte como secretario del ejército y magistrado de su país natal, junto al río Yangtsé, pero su temperamento sencillo e independiente no toleró la corte y regresó a vivir en la pobreza como labriego, en su aldea de la provincia de Jiangxi. Permaneció atento a la política, pero su poesía fue bucólica, infundida de confucianismo y expresión de un ermitaño que, sin embargo, recibía gustoso las visitas de sus amigos, con los que compartía el vino y la música, pues era alcohólico y un buen tañedor de cítara. La selección se agrupa en seis temas.

Tao Yuanming (365-427). Wikipedia.

“Vida campesina” comienza refiriéndose a sí mismo como el “Maestro de los Cinco Sauces” en una prosa poética que es un autobiografía irónica. Celebra su regreso al terruño y su renuncia a la vida burocrática en “De regreso, por fin”:

Disfruto las palabras amables de mi familia,

El alegre laúd y los libros desvanecen mi tristeza.

Los campesinos me dicen que llega la primavera,

Que se preparan cultivos en los campos del este.

A veces consigo careta y capote,

A veces remo en barca solitaria.

Ora me interno en barranco apacible y sinuoso,

Ora trepo por colinas escarpadas.

“Familia” comienza con una carta a sus hijos, en la que les explica por qué son pobres (por su negativa a dejarse humillar por los poderosos). “Ofrenda ritual por mi hermana, la señora Cheng” comprende seis poemas elegíacos, y su “Oda contra las pasiones” es paradójica, pues sus catorce poemas son el retrato sensual de una casta cortesana. El primero termina:

Corremos la cortina roja, muy cómodos nos sentamos,

Pulsa la fina cítara con intenso entusiasmo.

Sus finos dedos acompañan la suprema belleza,

Se arremolinan sus blancas mangas hasta el delirio.

Pasea su mirada, parpadean sus bellos ojos,

No brota una palabra, ni siquiera una sonrisa.

Tao Yuanming sentado bajo un sauce. Wikipedia.

Y el noveno dice:

Me gustaría convertirme en su sombra proyectada

Y apoyándome en ella pasear de este a oeste.

Pero los árboles frondosos de tupidas ramas

Me quitarían, ¡ay de mí!, su compañía.

Retrata la impermanencia, la volatilidad de ella expresada sutilmente: su estera, el aceita de sus cabellos (luego lavados), sus sandalias, linterna, abanico. En el doceavo:

Las rayas del sol se sumergen en las sombras;

La belleza de la luna decora el borde de una nube.

Vuelve un pájaro solitario lamentando su tristeza;

Buscan su pareja las bestias solitarias.

“Amistad” celebra los encuentros como en “Un brindis por Ding de Chaisang”:

Tantas veces disfrutamos la armonía,

Compartiendo en hermosas caminatas.

Conversábamos contemplando el panorama,

Disipando gozosos muchas inquietudes.

Intensa fue la alegría de cada encuentro;

Reconfortados y ebrios descansábamos.

Colmando el anhelo de nuestros corazones,

Continuábamos sin fin nuestros paseos.

«Rehusando la comida». Imagenes del rollo titulado «Escenas de la vida de Tao Yuanming. Autor: Chan Hongshou, dinastía Qing (1650). Honolulu Museum of Art.

“La nube detenida” consta de cuatro poemas; en el segundo dice:

Nube detenida, niebla espesa,

La llovizna propia de este tiempo.

Sombríos los ocho rincones del mundo,

Los caminos transformados en ríos.

¡Tengo vino! ¡Tengo vino!

La ventana del este me invita.

Añoranza de un afecto humano;

Barcas y carros no circulan.

“Vino” es un homenaje al consuelo de la bebida; “Bebiendo vino” tiene veinte poemas en los que se congratula por su retiro del mundo con un nihilismo suave y sereno:

5

En pleno mundo humano he construido mi cabaña

Y no escucho el barullo de caballos y carrozas.

¿Me preguntas cómo puede ser esto?

Si tu corazón está lejos, vives aparte.

Recojo crisantemos bajo el seto del este,

Contemplo sereno las cumbres del sur.

Magnífico el aire de la montaña por la tarde,

Revolotean las aves regresando en bandadas.

Todo esto tiene un sentido profundo,

Iba a explicártelo pero olvidé las palabras.

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“Su muerte” es un “Canto fúnebre por mí mismo”, “a imitación de los cantos de difuntos”, tres poemas de gran belleza. Finalmente, “Reflexiones” incluye otros conjuntos, como los siete poemas de “Elogio de los letrados indigentes” y los nueve de “Imitando poemas antiguos”, del que cito completo el tercero:

Es mitad de primavera. Llegó la estación lluviosa.

Los truenos comienzan a retumbar en el oriente.

Toda clase de hibernantes se espantan de terror;

Hierbas y árboles se dilatan con opulencia.

Llegan en revuelo las nuevas golondrinas,

Por parejas ingresan a mi cabaña.

Sus viejos nidos las esperan intactos,

Se acomodan de nuevo en su antigua morada.

Desde el día que nos hemos separado,

Las malas hierbas cubren mi hierba y mi patio.

Mi corazón es más sólido que una roca,

Pero ¿de qué estarán hechos mis sentimientos?

A pesar de la melancolía ubicua, estos poemas son un bálsamo, un recordatorio de lo verdaderamente valioso aun (o sobre todo) en la adversidad: paz, vino, amigos, familia, música, las bellezas de la naturaleza.

La edición incluye el texto original en ideogramas, con una transcripción fonética que nos da una pálida idea del sonido y el ritmo: siendo un chino dialectal muy antiguo, y además tonal, apenas alcanzamos a atisbar la experiencia poética. Gracias a la traducción y las notas, sin embargo, podemos conocer el contenido y sentido de esta obra bella e influyente.

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