MANSFIELD PARK. Jane Austen. Transatlantic Press. Amersham, 2012 (1814). 487 pp.
Esta es la más larga y oscura de las novelas de Austen; la crónica de la decadencia de una familia desde la historia personal de una huérfana, muy lejos de la peripecia romántica y la crónica pueblerina de Orgullo y Prejuicio, el humor de Emma o la suave melancolía de Persuasión. La sátira social no es chispeante, sino amarga, y la trama resalta los aspectos oscuros del sistema de clases inglés.
Fanny Price, de diez años, es hija de una mujer que ha elegido mal a su esposo. Esta, nos queda muy claro, es la decisión crucial en la vida de toda mujer de la época: es, sin marcha atrás, lo que decide su vida. La madre, desesperada ante su numerosa prole y la pobreza que los agobia, entrega su hija a la familia de su hermana, los Bertram, cuyo padre es un noble rico y poderoso que tiene fincas en Antigua, con esclavos. Otra hermana, Mrs. Norris, se ha casado con el cura del distrito propiedad de los Bertram, y será la villana de la historia, una mujer avara y cruel. Los Bertram tiene dos hijos: Tom, un junior manirroto, y Edmund, un hombre bueno y culto que será el único amigo de la pobre Fanny. Tienen también dos hijas, mimadas y caprichosas. La tía Bertram es la mujer más perezosa y comodina del mundo; su marido es amable, pero frío y distante.

Solitaria y triste, la vida de Fanny va pasando en la casona rural, como una especie de criada, hasta que ocurren dos acontecimientos importantes. Norris, el cura, muere y su lugar es ocupado por Grant, cuya esposa recibe la visita de sus dos medios hermanos, ricos, hermosos y perversos, Henry y Mary Crawford. Poco después, Bertram debe irse a Antigua, llevándose a su hijo disoluto, pues hay problemas en la plantación. Ante la ausencia del severo paterfamilias, la negligencia de la madre, y la complacencia de la Norris, Mansfield Park se convierte en el centro social de las chicas Bertram, los Crawford, el tonto Rushworth (un vecino) y un amigo de Henry, John Yates. Maria, la mayor de las hermanas, se compromete con Rushworth, aunque no lo ama: es el único buen partido disponible. Loco por el teatro, el carismático Yates los convence de montar una obra en la mansión. Este es el episodio central de la trama: entre la elección de la obra, el reparto de los papeles, la confección de escenografía y vestuario, y los ensayos, el grupo entra en turbulencia. Romances abiertos, ocultos o clandestinos; confusión y cambios de opinión; pleitos y rupturas nos muestran un cuadro vívido del microcosmos de la vida rural, la ansiedad por el estatus y la fortuna, las pasiones humanas en un mundo muy pequeño, y los vicios sociales.

Dos testigos mudos contemplan el drama: el responsable y precavido Edmund, temeroso de las consecuencias, y su protegida, Fanny, a través de cuya azorada mirada vemos desarrollarse los acontecimientos. El mundo de la chica parece derrumbarse cuando el propio Edmund sucumbe a la seducción de Mary Crawford, una mujer rica y muy vivida, una vampiresa hermosa que, por un lado, quiere ser amiga de Fanny, y por otro le arrebata lo que más quiere en la vida pues, naturalmente, está totalmente enamorada de su primo, la única persona que la ha tratado bien en su vida.
Los Crawford, más la amoralidad de la tía Norris, trastocan todos los valores rurales. Mientras ambas chicas Bertram se enamoran de Henry, un seductor compulsivo, éste fija sus atenciones en Maria, la prometida de Rushworth. Edmund se va enamorando más de Mary Crawford, y ésta se enfoca en Fanny, sabedora de que esa es la manera de ganarse a su enamorado. Hay un pequeño problema: Edmund piensa ser un clérigo rural, mientras que Mary quiere vivir en el gran mundo de Londres.

El regreso de Sir Thomas pone fin a estas aventuras, ahuyentando a los Crawford y a Yates. Despechada, Maria se casa con Rushworth, un desastre anunciado. La nueva favorita del patriarca es Fanny y, en un baile, Henry decide que está enamorado de ella. Cuando le propone matrimonio y ella lo rechaza, Sir Thomas monta en cólera y la manda de regreso a Southampton con su familia, para que recuerde la pobreza. Esta será una experiencia traumática para la chica quien, atrapada entre el desorden, la pobreza y la incuria de su familia, por un lado, y el acoso de Henry, por el otro, se verá en un callejón sin salida. Mientras eso ocurre, las dos chicas Bertram provocan escándalos, que sumen en la desesperación al padre. Todo se enreda y se aproxima el abismo…
Una novela poderosa en trama, contenido y personajes, proveniente de la pluma de un genio literario improbable, una mujer de esa época y ambiente que disecciona su sociedad y nos la muestra.


Un comentario
Releer a Austen es más i
Portante que nunca. Gracias!