La política como (mal) teatro: La Corte de Carlos IV, de Benito Pérez Galdós.

"La Familia de Carlos IV", de Goya (1801). Museo de El Prado. www.mexicosocial.org
Después del desastre de Trafalgar, Napoleón siente que debe intervenir en España. Mientras la corte se enreda en intrigas estúpidas, el invasor avanza y Gabriel se ve mezclado en los líos de la política.

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LA CORTE DE CARLOS IV. Benito Pérez Galdós. En Episodios Nacionales. e-artnow, 2020 (1873). 240 pp.

Esta novela, la segunda de los Episodios Nacionales, se mueve de Andalucía a Madrid y alrededores, para presentar la política de su tiempo como una comedia en tono de farsa, como de teatro popular. Es claro el afán de burla que tiene Galdós hacia la, sin duda, esperpéntica corte: un rey negligente y cornudo, una reina (María Luisa de Parma) corrupta y tonta, que da todo el poder a su amante, Manuel Godoy, un oficial de medio pelo, arribista, astuto pero no inteligente, y un hijo, el futuro Fernando VII, inepto, cobarde y traidor. La historia “real” no necesita ser caricaturizada.

Gabriel, el protagonista de la serie, ha llegado aún adolescente a Madrid, donde se encuentra “sin oficio ni beneficio”. A los quince años, en 1805, entra al servicio de una cómica, La González, una morena graciosa, coqueta y maliciosa, que administra sus favores sagazmente. Este mundo del teatro le permite al autor trazar cómicamente el paralelismo con la política: los teatros sucios, mal iluminados, llenos de ruido, jolgorio y desorden, además de la lucha absurda entre facciones. Como La González pertenece al bando anti-moratinista, su grupo acude (incluyendo a Gabriel) a abuchear el estreno de El Sí de las Niñas, de Fernández de Moratín. A pesar de ello, la obra es un éxito.

Benito Pérez Galdós (1843-1920). www.educaciontrespuntocero.com

En 1807 aparece el episodio central de la novela, la “Conspiración de El Escorial”. Gabriel está enamorado de Inés, una chiquilla sensata y prudente, que vive con su madre costurera, a la que ayuda, y un hermoso fracasado, el ingenuo tío Celestino, cura que siempre está esperando un nombramiento. En todas partes se habla mal de Godoy, de lo que Gabriel concluye que, si en España el más inepto puede encumbrarse, él también puede llegar al poder y la riqueza. Inés, desde luego, se burla de él.

Mientras tanto, La González recibe en su casa a una tertulia de gente de teatro, que incluye a damas de la nobleza no muy recatadas (y basadas en personajes reales): Lesbia y Amaranta. Esta última es sobrina de un marqués mentiroso, hipócrita y sesentón. Este personaje es un maravilloso retrato del cortesano ignorado, pero que pretende conocer todos los secretos de Estado, que se niega a revelar púdicamente (porque no sabe nada).

Manuel Godoy. Wikipedia.

Napoleón entra en España, desatando los más absurdos rumores: viene a tirar a Godoy y a instaurar a Fernando VII. El único que no se hace ilusiones es Pacorro Chinitas, un amolador analfabeto que es, junto con Inés, el único personaje lúcido. Amaranta le coquetea a Gabriel, lo contrata de paje y se lo lleva a El Escorial., a donde se ha retirado la corte.

El 28 de octubre de 1807, Fernando es arrestado: se descubren en su gabinete papeles que hablan de una conjura para derrocar a su padre. En esos días, Amaranta busca convertir a Gabriel en espía, tanto para asuntos de alcoba (que son un lío) como para intervenir en el asunto de la conjura. Como el chico se resiste, ella le explica el funcionamiento de la corte y sus intrigas. Gabriel se asquea de la sordidez de la lucha por el poder y decide dejar a Amaranta, lo cual sólo logra tras varias peripecias que incluyen un arresto y un escape a Madrid.

Monasterio de El Escorial. www.marcopolito56.wordpress.com

El 5 de noviembre, Fernando escribe a sus padres cartas abyectas en las que les pide perdón y revela los nombres de sus aliados, que son duramente castigados. Napoleón sigue avanzando y apoderándose de España.

Ese mismo día, en Madrid, se da una función privada de teatro, Otelo, en donde actúa Gabriel al lado de Isidoro Máiquez (histórico). Este militar conspirador es el objeto del deseo de Lesbia y Amaranta; es novio de la primera pero ella lo engaña con otro funcionario. En un entreacto, Gabriel se cuela al camerino de Lesbia para recuperar una carta peligrosa. De ahí en adelante, tanto en escena como tras bambalinas, se desarrolla el disparatado desenlace de las conspiraciones.

Gabriel, asustado, corre al lado de Inés, donde lo esperan varias sorpresas que abren las expectativas para la siguiente novela de la serie. Las cosas van bien, pero Napoleón está a las puertas de Madrid.

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