Adiós a la Inocencia: La Pérdida del Reino, de José Bianco.

Esquina de Florida y Diagonal Norte. Buenos Aires, década de 1950. Pinterest.
José Bianco fue secretario de redaccipón de la revista Sur, entre 1938 y 1961. Tuvo ahí una palesta privilegiada para estudiar el desarrollo de las élites culturales argentinas, de las que formó parte destacada junto con Borges, las Ocampo, Girondo y muchos otros. Aquí disecciona esa sociedad.

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LA PÉRDIDA DEL REINO. José Bianco. Adriana Hidalgo. Buenos Aires, 2004 (1972). 477 pp.

El narrador, un editor profesional, relata en 1950 la manera en que se reencuentra, tras muchos años de haberlo visto una sola vez, con Rufino Velázquez, un escritor fracasado que ha regresado después de una larga temporada en Europa. El fracaso literario es el tema central que subyace en la novela, que alrededor de ese motivo elabora una serie de reflexiones sobre la ficción y la manera en que, al permitirnos vislumbrar la Verdad de un personaje, sin despojarlo de su misterio, enriquece y amplía la vida. Agonizante, Rufino le confía dos grandes cajas llenas de manuscritos y fotos, retazos de sus memorias. Le pide que, con ese material, escriba una novela sobre su vida, con la libertad de alterar lo que quiera. El resto de la obra es esa novela.

José Bianco. www.minisdelcuento.wordpress.com

Rufino tiene una infancia solitaria, atormentada por la religión y las funciones corporales, sobre todo el sexo. Su padre es un médico apuesto y exitoso, la madre una maniática. La convivencia con ellos y con los sirvientes genera reflexiones sobre la familiaridad y sus efectos sobre la descripción literaria. Un fuerte golpe en la cabeza lo postra en cama varios meses, lo transforma y crece intelectualmente. El siguiente shock es el asesinato de su padre, cuya secreta vida de adulterio sale a la luz y le provoca una severa crisis religiosa a Rufino. Junto con su madre, se muda a la propiedad rural de Tacuaras, en la provincia de Córdoba, donde antes había convivido en los veranos con su tía abuela, Misiá Gabriela, un gran personaje impertinente y clasista. En Tacuaras, Rufino se relaciona estrechamente con la naturaleza y los habitantes del campo. Al entrevistarse con Tulio Doncel, abogado familiar, Rufino conoce a detalle el expediente del crimen y, al igual que su madre, decide no presentar cargos adicionales, pues simpatiza con el asesino al mismo tiempo que concibe un asco hacia ambos, criminal y víctima, unidos por el homicidio.

Casa en Tacuaras, Córdoba, Arg. www.turismovillagiardino.gob.ar

De regreso de un viaje por Europa, a los 21 años, se involucra con el círculo de Doncel, un grupo de frívolos, clasistas y disolutos aristócratas porteños. Tiene un romance con Luisa, la esposa de Doncel, ayuda a la hermana de ésta, Isolina, a abortar, y se reencuentra con Néstor Sagasta, en ex condiscípulo por el que siente una mezcla de de atracción homoerótica y repugnancia. Será, sin embargo, su mejor amigo. En un cabaret conoce a Inés Hurtado, amante de Néstor, con la que comienza un largo romance de catorce años. Inés es hija de Morocha Hurtado, una coqueta profesional, ex amante de su padre. Tras la Segunda Guerra Mundial, Rufino se muda a París, donde trabaja como corresponsal y articulista y se relaciona con expatriados argentinos. Conoce a Laura Estévez, también hija de Morocha (aunque esto se sabe más tarde), una mujer muy bella, culta y caprichosa, casada con un millonario mexicano. Laura no tiene relaciones sexuales con su marido y es, abiertamente, amante de Néstor. Enfermo, regresa a Buenos Aires.

Buenos Aires, década de 1950. Tumblr.

Esta es una de las grandes novelas de la literatura argentina, un relato fascinante a pesar de su aparente simplicidad. Además de relatar la historia del fracaso íntimo, emocional y vital de Rufino, es una larga meditación sobre la literatura y la vida, así como un retrato despiadado de la aristocracia argentina. Las distintas relaciones entre los personajes muestran una amplia gama de las facetas del erotismo, desde la represión católica a la liberalidad de los Estévez, pasando por la autoafirmación sexual de Inés, que a su vez contrasta con los engaños adúlteros del padre, y los flirteos frívolos de Luisa y sus amigas. La novela contiene un par de sorpresas que, en buena medida, explican el fracaso erótico-sentimental de Rufino y realzan el carácter novelesco de su vida. Por último, queda el enigma de la voz narrativa: ¿qué tanto el narrador es fiel a los papeles de Rufino, y qué tanto proyecta su propia vida?

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Comentarios del artículo

3 respuestas

  1. Excelente resumen y artículo. Habrá que leer este libro del que no tenía conocimiento.
    Muchas gracias por Historiando¡¡¡

  2. Gracias Memo. Por un rato me fui a la revista de Victoria Ocampo. Me vino a la memoria otro personaje quien tuvo romances complicados, Bioy Casares. Eso da para otra nota interesante como las que escribes. Abrazo!

  3. Interesante la pregunta que a menudo surge al lector
    ¿Dónde está la historia narrada y donde la del autor? Imagino que en algún momento caminan de la mano. El síndrome de Estocolmo de la viuda, con su simpatía hacia el asesino de su marido golpea al corazón y a la razón, pero empuja a leer la novela para encontrar la otra cara del amor. La buscaré… Gracias por compartir.

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