Las Entrañas de Madrid: Fortunata y Jacinta, de Benito Pérez Galdós.

Puerta del Sol, 1860. www.todocoleccion.net
La ciudad como protagonista de la novela es, en esta obra, particularmente importante. La sensación al leerla es la de estar físicamente presente, con los colores, olores y sonidos de una urbe caótica.

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FORTUNATA Y JACINTA. Benito Pérez Galdós. Porrúa. México, 1998 (1887). 654 pp.

En Fortunata y Jacinta nos vamos a vivir al Madrid de los 1860 y 1870. Conocemos el árbol genealógico de los personajes, nos empapamos de las minucias de sus oficios y sus ocios (en curioso paralelo con The Old Wives’ Tale de Bennett, aquí también se trata de familias de tenderos de ropa en la misma época), los vemos y oímos en la intimidad y conocemos a fondo los resortes y motivos que los mueven (excepto cuando, como en el caso de Fortunata, éstos son inescrutables) y asistimos al desarrollo de una trama más simple de lo que parece: Juanito Santa Cruz es un junior desobligado y egoísta que se casa con su prima, la virtuosa y abnegada Jacinta. No tienen hijos, lo que a él no le importa, pero a ella la sume en la frustración y el hacerse de cualquier forma con un niño que criar se le vuelve una obsesión. Juanito, adúltero crónico, enamora a una chica pobre e ignorante, Fortunata, con la que tiene un niño cuyo destino desconocemos al principio. Fortunata se da a la mala vida hasta que conoce a Maximiliano Rubín. 

 

Benito Pérez Galdós. Retrato por Joaquín Sorolla. www.elespanol.com

 Aquí Pérez Galdós retrocede y nos cuenta la vida de los Rubín y en particular de Maximiliano, un joven enfermizo, feo y loco que vive con su tía (dominante pero práctica) y que un día se enamora locamente de Fortunata, a la que con ayuda de su familia convence de casarse con él, después de la resistencia inicial de todas las partes. El matrimonio es, por supuesto, desafortunado y Fortunata vuele y rompe con Juanito varias veces. Al final se cumple el inexorable destino de los personajes, marcados por su condición social y sus características emocionales inmutables.

 

Fotograma de la serie escrita y dirigida en 1980 por Mario Camus para RTVE. www.zendalibros.com

Esto, que es muy simple, se desarrolla a profundidad en un relato intenso y sinfónico, con marcados cambios de ritmo y tono. Acompañamos a los personajes en sus interminables andanzas por todo el Madrid de la época, visitando numerosos barrios y asomándonos a las cocinas, recámaras, salones y cuchitriles de la clase alta, la media, la baja y la miserable. No sólo conocemos distintos oficios y ocupaciones (la venta de ropa, muebles y comida; el contrabando, la vagancia y la mendicidad; la carnicería, las tabernas y los cafés; la música ambulante y la filantropía), sino además la turbulenta política de la época (la caía de Isabel II, el reinado de Amadeo de Saboya, la tercera guerra carlista y la República), así como los pensamientos más íntimos de los muchos y fascinantes personajes.

 

Cartel de la película dirigida en 1969 por Angelino Fons. www.filmaffinity.com

Curiosamente, Pérez Galdós usa una técnica de narrador-personaje que nunca cuaja, siendo en realidad omnisciente, pero casi nunca aparece y no estorba una obra magnífica, cómica y trágica en igual medida, que realmente nos hace vivir la historia.

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