Los Orígenes del Conflicto: The Gates of Europe: a History of Ukraine, de Serhii Plokhy.

Ucrania. www.eufordigital.eu
La guerra sigue, no sólo la armada, sino la de la propaganda y las justificaciones "históricas". Vale la pena revisar la historia de Ucrania para entender un poco mejor.

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THE GATES OF EUROPE. Serhii Plokhy. Penguin. London, 2015. 377 pp.

De pronto, es urgente conocer la historia de Ucrania, si no por otra cosa, para tener algo de claridad entre tanta propaganda y mitos. Resulta, además, que es interesantísima, muy relevante para la historia universal y una de las más complejas. En efecto, Ucrania es uno de los países, junto a Turquía y algún par más, con la historia más complicada en cuanto a horizonte temporal, ir y venir de pueblos e imperios, desmembramiento y reunificación en sucesivas reencarnaciones, que hoy en día pasa por una más. Este libro es el más completo, actualizado y prestigiado en estos tiempos.

Plokhy, director de Estudios sobre Ucrania en Harvard, cuenta la historia desde los primeros pobladores del territorio, que llegaron hace unos 40 mil años. Ante las sucesivas oleadas de gentes, llegadas sobre todo de Asia Central, se retiraron a las montañas y bosques del norte y el occidente. Entre los milenios VII y III a.C. llegaron los eslavos, indoeuropeos. Distintas tribus de origen iranio se asentaron en las estepas: luego serían llamados genéricamente “escitas” por los griegos, que comenzaron a establecer colonias en las costas del Mar Negro a partir del siglo VII a.C. Heródoto fue el primer historiador de los escitas, los “otros” contra los cuales se definiría la identidad de Occidente. En el siglo III a.C., otros iranios, los sármatas, empujaron a los escitas a Crimea.

Serhii Plokhy. www.hayfestival.com

Durante el siglo VII d.C. hubo varias oleadas de migrantes: ávaros, búlgaros, jazares (judaizados). Entre finales del VIII y fines del XI se establecieron los varangios, vikingos escandinavos que fundaron el Rus’ de Kyiv en el IX. Los descendientes de Sviatoslav el fundador, Volodimir y Yaroslav, intentaron reproducir Bizancio en Kyiv, por medio de matrimonios, la cristianización y la adopción del alfabeto cirílico y la lengua eslavónica eclesial. El Rus’ de Kyiv duró hasta mediados del siglo XIII, cuando llegó la devastadora colonización mongola, en 1240. La presencia mongola marcó las diferentes trayectorias del Rus’ sometido y de sus lejanas colonias en Novgorod y, luego, Moscú, que se conviriteron en Rusia. En esa época, los kievanos escondidos en las montañas del norte crearon los primeros dialectos ucranianos.

Monumento a Sviatoslav. Belgorod. www.dreamstime.com

Dos siglos después, a mediados del XV, los mongoles perdieron el poder. Galizia pasó a pertenecer a la Polonia católica, y Volhynia a Lituania. En esa época se configuró el dilema central de las culturas rusa y ucraniana: ser Oriente u Occidente; gravitar hacia Bizancio, la estepa y la Iglesia Ortodoxa, o hacia Europa central y la Iglesia de Roma. Esa es la ansiedad no resuelta de esos pueblos, que nunca han podido asumirse como zona de transición multicultural.

Ese desgarramiento marcó el resto de la historia: constantes luchas entre Rusia, Polonia, Lituania y Turquía por apoderarse de partes del territorio. En 1569, la Unión de Lublin asignó la hoy Ucrania a Polonia y la hoy Belarús a Lituania. Bajo el dominio polaco se desarrolló el ruteno, antecedente del ucraniano moderno. Las estepas se volvieron, de zona de pastoreo para nómadas, en el granero de Europa. Hubo muchos judíos a partir del siglo XVI, atrapados entre los nobles católicos y los campesinos ortodoxos. El nombre “Ucrania” comenzó a usarse, y apareció la identidad cosaca. Los cosacos, eje de la historia de Ucrania, se extendieron hacia el este y el sur, luchando contra los janatos de Crimea y otras regiones. Entre fines del siglo XVI y principios del XVIII hubo frecuentes rebeliones de cosacos contra los poderes dominantes, los polacos en el occidente y los rusos en el oriente, principal división cultural actual. Desde el siglo XVII hubo un gran renacimiento cultural en Ucrania. Su poesía barroca, llevada a Moscú, sentó las bases de la literatura laica rusa. La Iglesia Ortodoxa se volvió, y es hasta la fecha, prorrusa, y en la Sinopsis, obra histórica de esa época, creó el mito de Ucrania y Rusia como una sola nación, bajo dominio de la segunda por supuesto, como protectora contra la agresión religiosa de Polonia y Europa occidental.

Cosacos de Zaporozhia. www.britannica.com

Las invasiones napoleónicas influyeron en el despertar de la conciencia nacional, precedida por la Eneida de Kotliarevsky, la primera obra literaria importante en el ucraniano vernáculo que sustituyó al eslavónico eclesial. Durante el Romanticismo se recuperó el folklore nacional y se creó el Hetmanato, el proto-estado ucraniano cosaco. Este florecimiento cultural y político fue cruelmente reprimido por los zares, que intentaron (infructuosamente) rusificar a la población.

En 1870 comenzó la industrialización en el oriente (Donbas), que atrajo oleadas de campesinos rusos, mucho más pobres que los locales, y que formarían el primer proletariado urbano. La revolución de 1905 intensificó los pogromos; muchos judíos emigraron a América. Luego vinieron las tragedias de la IGM y la revolución bolchevique. Tras un breve interludio de independencia entre la guerra civil, los bolcheviques se apoderaron del territorio y lo oprimieron sin misericordia. Stalin provocó deliberadamente la hambruna terrible de 1932-34 y las purgas de 1936-40, y para colmo empezó la IIGM, que se cebó especialmente en Ucrania, la cual quedó reducida en población y devastada.

Kyiv en la Segunda Guerra Mundial. Wikimedia Commons.

Las cosas fueron un poco mejor con Jruschev y Brezhnev, ambos criados en Ucrania, pero en 1986, con el accidente de Chernobyl, el prestigio soviético se hundió y en 1991 Ucrania por fin nació como estado-nación, en un proceso complejo que ahora se agrava por la invasión rusa. A juzgar por la respuesta de los ucranianos, su identidad y su determinación de ser independientes están más vivas que nunca.

Esta historia, plena de episodios y personajes fascinantes, es clave para entender el mundo moderno.

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Comentarios del artículo

10 comentarios

  1. Me fascina tu capacidad de sintetizar y comunicar procesos complejos. Siempre queda la sensación de que falta saber mucho más para entender las implicaciones de cada una de tus frases, pero no por ello enriquecen menos tus reseñas históricas, tan disfrutables, además.

  2. Que importante es que alguien como el autor explique lo que está sucediendo en una guerra que no se entiende porque comenzó y ojalá termine pronto.

  3. Esa parte del mundo, Europa Oriental, tiene una historia y cultura muy interesantes. Sin embargo, para muchos es poco conocida y distante. Las viajes ilustran, las guerras también?, eso creo.
    Gracias Memo.

  4. La medicina me deja poco tiempo para leer de otras tantos temas interesantes e importantes. Gracias por la síntesis Primo!!

  5. EstimadonMemo, gracias por compartirnos tu esfuerzo de sintesis. Me queda más claro ahora que Ucrania ahora define su destino nacional, a costa de o a pesar de las aspiraciones de Rusia (Putin) de mantener su poderio.

  6. Gracias por tan buena clase de historia, me queda claro que Ucrania no cederá en su defensa de los derechos a ser nación independiente ante el cruel embate ruso.

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