Razón, oscurantismo y hedonismo: La Montaña Mágica, de Thomas Mann

Davos, Suiza, escenario de La Montaña Mágica. www.laventanaciudadana.cl
Quizá la gran novela de ideas del siglo XX, La Montaña Mágica es también una "bildungsroman" y un panorama del debate intelectual en la Europa anterior a la Primera Guerra Mundial.

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LA MONTAÑA MÁGICA. Thomas Mann. Plaza y Janés. Barcelona, 1998 (1924). 974 pp.

En esta absoluta obra maestra, Mann nos relata la historia y la educación – intelectual, emocional y espiritual – del joven Hans Castorp. Recién terminados sus estudios de ingeniería, y a punto de entrar a trabajar a un astillero, Castorp va a las montañas suizas, en Davos, a visitar a su primo Joachim Ziemssen, quien se atiende en un hospital para tuberculosos en la alta montaña. Originalmente una visita de tres semanas, Castorp “enferma” y se queda siete años, época que conforma esta magnífica bildungsroman o novela de aprendizaje y crecimiento. Nunca queda claro si Castorp realmente enferma o simplemente queda atrapado por el lugar y su magia.

Thomas Mann. www.biografiasyvidas.com

En cualquier caso, el hospital aislado es el lugar perfecto para que Mann cree este microcosmos de Europa y de la vida, unos años antes de que ese mundo desapareciera para siempre y Europa se suicidara en la Gran Guerra. Castorp conoce en el hospital Berghoff a varios personajes que serán, por afinidad o antagonismo, sus mentores. Primeramente, hay que mencionar a la bella rusa Clawdia Chauchat, la de “ojos de lobo estepario”, un poco mayor que Castorp y de la que éste se enamora a distancia. Castorp sólo conocerá una noche de pasión con ella, y el resto de su amor será platónico y trágico. Castorp encuentra otros tres mentores cruciales y principales: el más importante es el liberal e idealista Settembrini, un personaje por demás atractivo y simpático (aunque algo triste), quien habla sobre la razón, el progreso, la libertad, la democracia y el brillante futuro de la humanidad, una vez liberada de la opresión y la superstición. Settembrini representa la cultura occidental, la fe en la ciencia y el progreso, con un toque de ingenuidad. Settembrini es sarcástico y tajante, y un gran creador de frases memorables.

www.abebooks.com

A mitad de la novela, aparece el antagonista de Settembrini y su eterno rival en acaloradas polémicas, el judío Naphta, convertido a seminarista jesuita. Naphta es un radical peligroso y terrorista. Representa el espíritu del oscurantismo, el misticismo y la Edad Media. A la vez fanático religioso y comunista (a fin de cuentas, el comunismo es una religión más que una filosofía), Naphta odia todo lo “burgués”: la familia, la empresa, la democracia, la ciencia y la libertad. Propone un mundo igualitario y estático, un comunismo místico regido por la Iglesia, y propone que sólo se puede llegar a dicha utopía por la vía del terror. Las discusiones entre Settembrini y Naphta, que tiene un final trágico y profético, son de la mayor pertinencia y actualidad en nuestro tiempo. Un tercer mentor aparece en la figura del holandés millonario Pepperkorn, un hombre viejo, entrañable y vanidoso a la vez, que aparece al final del libro, como el amante de Clawdia, con quien regresa tras un viaje de ésta. A pesar de ser el amante de su amada, Castorp desarrolla una relación filial con con el espléndido Pepperkorn, quien representa el espíritu dionisíaco, el impulso carnal, festivo y vital. Irritante e impositivo, Pepperkorn es amigable y poco articulado, pero le enseña mucho a Castorp sobre la vida, hasta que toma una decisión triste, honrosa y admirable. Finalmente, Castorp abrirá los ojos y decidirá volver al mundo, para pelear en la Primera Guerra Mundial.

Settembrini. Fotograma de la película Die Zauberberg, de 1982 www.cinema.de

Cualquiera que lea este libro, independientemente de sus afinidades, saldrá de él un poco o un mucho más sabio. Como en Doktor Faustus, que se podría considerar una secuela filosófica de este libro, Mann explora de manera brillante varios temas trascendentales. El más importante aquí es el tiempo. ¿Qué es el tiempo?, ¿puede medirse?, ¿pasa igual siempre para todos?, ¿cuál es su relación con el espacio? El aislamiento del hospital respecto al mundo le sirve a Mann para explorar este fenómeno. El otro gran tema es la enfermedad, la relación entre mente y cuerpo. Y, claro, la sociedad: Mann contrapone la visión racional con la mística y la dionisíaca, creando polémicas que abren puertas y provocan en el lector nuevas formas de ver la vida.

Nunca aburrida, siempre interesante y con un magnífico sentido del humor, que en muchos casos suena a paradoja o farsa, este libro, a pesar de ser largo y denso, se lee con rapidez y alegría. El desarrollo de personajes es magistral, la ambientación alpina perfecta, y la calidad poética de la narración es muy bella.

Castorp, Pepperkorn y Chauchat en la película Die Zauberberg, de 1982. www.alamy.es

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Comentarios del artículo

4 comentarios

  1. Las reseñas de Memo tienen la virtud de ir mucho más allá de ser una crítica al contenido y son, por mérito propio, pequeñas obras literarias por sí mismas.

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