Sexo, política y cambio social: Gabriela, Clavo y Canela, de Jorge Amado

Ilhéus, Brasil. Catedral de San Sebastián. Wikimedia Commons.
¿Cómo se conjuntan los cambios económicos y políticos con los cambios en las costumbres sexuales? Jorge Amado explora las respuestas en una novela deliciosa

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GABRIELA, CLAVO Y CANELA. Jorge Amado. Losada. Buenos Aires, 2001 (1958). 441 pp.

La bella y próspera ciudad de Ilhéus, en la provincia de Bahía, Brasil. 1925, año del boom del cacao y de la riqueza súbita. El puerto de Ilhéus tiene un problema: la barra de arena impide a barcos grandes entrar al puerto y, por lo tanto, buena parte de la riqueza de la exportación del cacao se va a la capital de Bahía. Este tema desata las tensiones políticas latentes. De un lado, Ramiro Bastos, el viejo cacique creador de la prosperidad de Ilhéus, el único elector, el comprador de votos y conciencias, el hombre de lealtades facciosas, el hombre fuerte, duro, cumplidor, caduco. Del otro, Mundinho Falcao, el benjamín de aristócratas de Río, joven, ambicioso, inteligente, guapo, independiente, que ha venido a Ilhéus a encontrar su fortuna y a olvidar una historia de amor desgraciada que nunca se nos cuenta. Mundinho es un modernizador, tiene carisma, dinero e iniciativa. Quiere ser el nuevo jefe político y tiene un programa: dragar el puerto para que los buques grandes puedan entrar y toda la riqueza del cacao se quede en Ilhéus. Lo cual amenaza el poder de los Bastos y abre la temporada de balazos y lucha política.

Jorge Amado. www.jornal.usp.br

En medio de la vorágine vive “el Turco” Nacib Saad, un gordo alto, bonachón, solterón de 33 años, dueño del bar Vesubio, famoso por sus “dulces” y “saladitos” para acompañar los tragos. Más una pléyade de personajes locales: el Doctor, el Capitán, etc. Y un gran pesonaje: Juan Fulgencio, dueño de la papelería, centro intelectual de Ilheus.

El día en que comienza la novela, el pueblo entero entra en shock: el estanciero Jesuíno Mendonca (Mendoza) ha encontrado a su mujer, la bella Sinhazinha, en la cama con un joven dentista. Los mata. El bar se llena de animación y gente que va a comentar el crimen. Para Nacib hay una tragedia peor: la cocinera Filomena se ha ido y al día siguiente hay que dar una gran comida de negocios. Entre el barullo político, pronto Nacib encuentra en el mercado “de esclavos” a la mulata Gabriela, cubierta de polvo. Gabriela es joven, bellísima, cachonda y libre como el viento. Es la encarnación romántica y absoluta del buen salvaje. No conoce dios, ni ley ni normas. Goza su sexualidad sin prejuicios ni tabúes. Cae rendida por Nacib, pero no entiende el concepto de fidelidad sexual. Todos la adoran. Nacib se casa con ella, pero un día descubre su infidelidad y la repudia.

Marcello Mastroianni y Sonia Braga en la versión cinematográfica

Las presiones del negocio y la cocina obligan a Nacib a recontratar a Gabriela y el amor renacerá. Mientras tanto, la lucha política ha seguido, Ramiro Bastos ha muerto, la sociedad ha progresado y Mundinho Falcao ha triunfado. Nacib, a su pesar, ha sido protagonista de la modernización, al ser el primer cornudo que no mata a los culpables, mientras Jesuíno es condenado por asesinato.

Disfrazada de historia de amor – una historia deliciosa, sexy, erótica y hermosa – esta novela es un estudio muy profundo del cambio social. Cómo la prosperidad, los negocios, el cambio desatan choques políticos, violencia extrema, transformaciones en las costumbres, el cambio profundo en la forma en que la gente ve al mundo.

“Rica” es el mejor adjetivo para esta novela. Tiene todo: escenario tropical, personajes perfectamente desarrollados, trama, historia, erotismo, vilolencia, misterio, botanas y tragos, prostitutas, Nacib, Gabriela, el patético Tonico Bastos, el rudo padre de él, etc. Más libros así.

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